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jueves, 20 de noviembre de 2014

Beleño, planta de las brujas

Beleño, Hyoscamus niger: Planta de Júpiter, simboliza el silencio.


El beleño, que recibe su nombre del dios celta Belenos, fue el enteógeno más conocido durante toda la Edad Media europea. Sus frutos eran, al igual que los del estramonio, imprescindibles en la elaboración de cualquier poción mágica digna de tal nombre. El humo producido por el beleño provoca sueño y alucinaciones, por lo que fue utilizado por profetisas de todas las épocas...y también por ladrones que querían dormir a sus clientes y robarles la cartera. Es, además, un afrodisíaco.

Entraba en la composición del llamado "ungüento de las brujas" y en diversos compuestos para realizar hechizos maléficos como los polvos de la maldición.


Algunos libros de magia afirman que el humo de sus semillas, quemadas a la hora de Saturno, provoca riñas violentas en la casa donde se quemaron.





Sin embargo tiene una aplicación muy positiva: Atando con cinta verde unas hojas de beleño y una concha marina a una vara de madera, se moja ésta en agua de lluvia o de manantial y se exorcisa el campo para que no le falte el agua.

Fuentes:

viernes, 14 de noviembre de 2014

Estramonio

El estramonio (Datura stramonium) es una planta con mal olor de la familia Solanaceae que crece en todo el mundo en climas templados y subtropicales y se desarrolla sin cultivo. El estramonio puede causar alucinaciones y ha sido un componente de pociones de brujas y experiencias chamánicas.
 El estramonio posee una relación biológica con varias plantas alimenticias de la misma familia botánica como la patata, el pimiento, la berenjena y el tomate.

Las especies del género Datura durante mucho tiempo se han vinculado a la adoración de Shiva, el dios hindú asociado con los aspectos creativos y destructivos del universo.

Los efectos del estramonio son similares a los del beleño (Hyoscyamus niger) y de la belladona (Atropa belladonna). Los alcaloides del Estramonio produce un delirio alucinatorio incontrolable de numerosas horas, cuando no la muerte, puesto que es la más venenosa de todas las solanáceas, potencialmente peligrosa incluso en su uso chamánico, aunque ha sido empleada para prácticas adivinatorias desde la antigüedad.


En medicina popular, las preparaciones de las flores de estramonio se colocan en contusiones, heridas, picaduras de insectos o para disminuir el malestar. Las hojas y raíces se utilizan de una forma similar y también para el tratamiento de forúnculos. Una bebida de la planta se usa para ayudar a la gente soportar el dolor de huesos rotos. La inhalación de humo de estramonio es un remedio tradicional para el asma, la dificultad para respirar o la tos. El vapor procedente de la ebullición de la sustancia se utiliza para los mismos fines. Se ha confirmado que el humo de estramonio mejora la función de las vías respiratorias de los asmáticos. El producto natural es también un tratamiento contra los calambres, inflamación ocular y la infección febril. La planta se ha llegado a utilizar como afrodisíaco.




Las propiedades alucinógenas de las plantas del género Datura han sido totalmente explotadas, sobre todo en el Nuevo Mundo. En México y en el suroeste se utiliza en la adivinación, la profecía y curación ritual. También ha sido usado por delincuentes para incapacitar a sus víctimas.


La intoxicación ocurre cuando alguien chupa el néctar o se come las semillas de esta planta. La intoxicación también se puede presentar por tomar té hecho de las hojas. Pueden aparecer alucinaciones, percepciones distorsionadas, convulsiones y cambios en la frecuencia de los latidos cardíacos. La fiebre y dificultad para respirar puede ocurrir después de usar estramonio. Las personas pueden estar inquietas e incluso maníacas, hablar continuamente y entrar en delirio.





Más información;




martes, 4 de noviembre de 2014

Peyote, el cactus psicodélico

Lophophora williamsii, comúnmente llamada peyote, es una especie perteneciente a la familia Cactaceae. Es endémica de México. Se encuentra únicamente en las regiones desérticas de los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, y ocasionalmente en algunas áreas de Querétaro y Zacatecas. Es muy conocida por sus alcaloides psicoactivos, entre ellos la mescalina, principal sustancia responsable de sus efectos psicodélicos. Posee una larga tradición de uso tanto medicinal como ritual entre los indígenas americanos y está extendida mundialmente como enteógeno y complemento de diversas prácticas, entre las que se encuentran la meditación y la psicoterapia psicodélica.



 Se encuentra principalmente en altitudes entre 100 y 1.500 msnm y, excepcionalmente, a 1.900 msnm en el desierto de Chihuahua, aunque también está presente en climas más templados del estado de Tamaulipas. Crece bajo los matorrales del desierto, particularmente matorrales espinosos, para protegerse de los depredadores, y sobre suelos calizos.







Desde la antigüedad, antes de que los europeos llegaran a la región de Mesoamérica, el peyote ya era utilizado y reverenciado por tribus nativas, tales como los mexicas, los huicholes del norte de México, y los navajos del suroeste de Estados Unidos, como parte de su espiritualidad tradicional.
 La primera referencia histórica de los europeos fue hecha por un misionero: el monje franciscano Bernardino de Sahagún, quien en 1560 escribió sobre los efectos alucinógenos que producía su ingestión. En este trabajo escribió que los chichimecas fueron los primeros en descubrir y usar el peyote.










                                  Arte huichol

A finales de 1800, la tradición comenzó a extenderse hacia el norte, como parte del resurgimiento de la espiritualidad nativa bajo el auspicio de lo que vino a llamarse “Iglesia nativa estadounidense”  y cuyos miembros se refieren al peyote como “la medicina”, utilizándola para combatir el alcoholismo y otras enfermedades sociales. Esta iglesia es sólo una y la más visible entre las diversas organizaciones que utilizan esta planta en sus prácticas espirituales.

                                El hombre peyote, de Alberto Farrera

En algunos sitios se usa en psicoterapia, aunque su uso principal es como psicodélico. Aun siendo una de las drogas más potentes en cuanto a efectos psíquicos, sus efectos desagradables restringen mucho su consumo.

Fuente

domingo, 27 de octubre de 2013

Mandrágora


La Mandragora officinarum o Atropa mandragora conocida también como manzana de Satán, manzana del amor o planta de Circe, crece en bosques sombríos, a la vereda de ríos y arroyos donde la luz del sol no penetra. Su raíz es gruesa, larga, generalmente dividida en dos o tres ramificaciones de color blancuzco que se extienden por el suelo; sus hojas son de un tono verde oscuro; sus flores son blancas, ligeramente teñidas de
púrpura; el fruto sale en otoño, tiene color amarillo o naranja,  aspecto similar  a una manzana pequeña y exhala un olor fétido. Su ingesta puede producir alucinaciones.



 Fue usada extensamente en Europa medicinalmente. Sus raíces han sido usadas durante la historia en rituales mágicos, ya que sus bifurcaciones tienen cierto parecido a una figura humana; incluso hoy en día se usa en religiones neopaganas, como la Wicca.



Entre las historias y supersticiones acerca de esta planta, se dice que, quien arranca, aún de forma involuntaria, una raíz de mandrágora corre el serio peligro de quedarse ciego o morir.
Si alguien la arranca por voluntad propia, ha de volver al lugar de donde la ha arrancado y, como compensación, dejar allí un trozo de pan, algo de sal y una moneda.

Las raíces son gruesas,  el tallo es de color verde oscuro; hojas anchas y con una superficie rugosa, y tienen el mismo color del tallo. Las flores salen del centro, y son de color blanco violáceo. La planta alcanza una altura de unos 30 cm, y suele encontrarse en zonas sombrías y húmedas, donde no da mucho el sol. El fruto sale en otoño, tiene color amarillo o naranja, y aspecto similar a una manzana. Su ingesta puede producir alucinaciones.



En la Edad Media se creía que la planta tenía características humanas porque sus raíces parecían dos piernas. Hay historias que cuentan que esta gritaba lamentándose cuando la arrancaban de la tierra, pudiendo enloquecer a las personas; y por eso amarraban a un perro a la planta para arrancarla. Según creencias populares la planta nacía al pie de los patíbulos y se alimentaba con las orinas y el semen de los ahorcados (durante las últimas convulsiones antes de la muerte o por erección y eyaculación postmortem), y de allí sus supuestas propiedades eróticas.




En la mitología griega, Circe preparaba sus pócimas a base de la mandrágora. Pero también médicos científicos como Hipócrates  la estudiaron y aprovecharon sus propiedades medicinales.


Propiedades mágicas:
Una raíz de mandrágora entera, colocada sobre la chimenea del hogar, dará a la casa protección, fertilidad y prosperidad.

La mandrágora también se cuelga del cabecero de la cama para que dé protección durante el sueño; si se lleva consigo atrae el amor y evita contraer enfermedades.

Donde haya una mandrágora no pueden habitar los malos espíritus, por eso esta raíz se usa en exorcismos.



Para "activar" una raíz de mandrágora seca, colócala en algún lugar prominente de la casa y déjala allí durante tres días. Luego métela en agua templada y déjala toda la noche; después de esto, la raíz queda activada y puede ser empleada en cualquier acto de magia.

El agua dentro de la que estuvo inmersa la raíz se puede esparcir por las ventanas y las puertas de la casa para protegerla, o sobre personas para purificarlas.

Se dice que el dinero colocado junto a una raíz de mandrágora se duplica, y que el perfume de la mandrágora produce sueño.


La leyenda asegura que todas las raíces de mandrágora se transforman en hombrecitos de verdad, como pequeños duendes, y que se dedican a favorecer al dueño de la planta. No asegura la leyenda que todas las raíces de mandrágora tengan forma humana. Que la tienen algunas, sí. Y que éstas son las verdaderas plantas hechiceras.
El afortunado poseedor de una raíz de mandrágora en forma de hombrecito sostiene que esta planta, en el momento de arrancarla grita. Y que el grito mata a quien intenta arrancarla. Y que el procedimiento para arrancarla y salvar la vida es el siguiente. Se cava hondo alrededor de la raíz hasta ponerla al descubierto. Mientras no se intente arrancarla no hay peligro. Se ata una cuerda a la raíz y el otro extremo se ata al cuello de un perro. Se llama al perro desde cierta distancia. El perro quiere acudir, tira de la planta y la arranca, grita, y el perro muere. No hay más remedio que sacrificar al perro.





Propiedades:
La mandrágora es una planta altamente tóxica, pudiendo provocar la muerte de aquél que la ingiriese. Tiene actividad a través de la piel, por lo que es poco prudente manipular las hojas, frutos y sobre todo raíces.



Antiguamente, los hechiceros mezclaban la leche con las hojas de la mandrágora para curar las úlceras, mientras que la raíz era consumida para que actuara como un poderoso purgante. Además, la mandrágora también era macerada y mezclada con alcohol para conseguir una bebida analgésica para los dolores del reumatismo, así como para los ataques o convulsiones, incluso de melancolía. En tiempos de Plinio se empleaba como anestésico dándole al paciente un pedazo de raíz para que la comiera antes de realizar una operación.


Se usa en pacientes con arritmias cardíacas. El principio activo de la mandrágora es la atropina, aunque también contiene cantidades menores de escopolamina, por ello se comporta de manera similar a la belladona: en dosis bajas bloquea los receptores de la acetilcolina deprimiendo los impulsos de las terminales nerviosas.

No existen registros de dosificaciones exactas. Únicamente hay menciones en el sentido de que su uso en pequeñas cantidades era seguro, mientras que en dosis mayores provocaba delirios y locura o muerte por intoxicación.